sábado, 28 de enero de 2012

Malos tiempos para Haití.

DUVALIER VIAJA A HAITI, NUEVA DESGRACIA PARA EL PAIS CARIBEÑO.


El terremoto que ocurrió en Haití el 12 de enero de 2010, fue una terrible calamidad natural que causó una devastación inconmensurable que acaparó toda la solidaridad internacional que acudió en su ayuda. Algunos, como EEUU, aprovecharon la situación para imponer un férreo control militar e intervenir si fuera necesario contra un levantamiento popular.

Otros, como Cuba, desplegaron la solidaridad de sus médicos que prestaron un apoyo crucial en un país carente de servicios sanitarios.

Pero el desdichado país caribeño no solo carecía de servicios sanitarios, sino también de defensa y organización civil, de infraestructuras de todo tipo. Ni siquiera conducciones de agua potable, ni alcantarillado, ni electricidad han tenido nunca las barriadas donde siempre se han hacinado decenas de miles de personas .

Siglos de luchas, muchas veces heroicas del pueblo haitiano,no han podido nunca llevarle a la toma del poder. Década tras década, los esclavistas de antaño y sus herederos los colonialistas y sus vasallos de nuestros días, han mantenido siempre el poder y con él la explotación y la miseria para el pueblo que es el precio que éste ha de pagar por el enriquecimiento de unos pocos.
Tiranos opresores como la saga Duvalier iniciada en 1957 con Francois Duvalier "Papa Doc", seguido por su hijo en 1971 "Nené Doc", famosos por sus Tontón Macoutes, responsables de mas de 150.000 asesinatos entre la población haitiana, manteniendo su sangrienta dictadura con total apoyo Norteamericano y de Francia, donde encontró buen cobijo de los "demócratas" franceses cuando tuvo que huir de Haití en una de las innumerables revueltas populares que el país caribeño ha tenido.

En este contexto, el retorno, de forma particular, del odiado tirano Jean Claude Duvalier a Haití, hay que considerarlo como una auténtica calamidad para todo un pueblo y una muestra de que la intervención de las potencias imperialistas, con su eterna política de limosnas para los pueblos oprimidos, nunca trae su liberación sino un mayor grado de opresión, hasta el punto de que antiguos tiranuelos se atreven a regresar a sus calles, protegidos por los soldados de las potencias imperialistas, a menudo disfrazados con cascos azules.

Mientras en Cuba los devastadores ciclones tropicales pasan uno tras otro sin dejar víctimas mortales, gracias a su inigualable organizacón y defensa civil y a sus infraestructuras trabajosamente construidas en 40 años de Estado Socialista, pese al acoso de los EEUU, en los demás países de la región causan miles de victimas entre la población, incluida la superpotencia del Norte, como ocurrió en Nueva Orleans.

Haití es un dramático ejemplo de qué es lo quieren conseguir los imperialistas para los pueblos: usarlos explotadoramente como cortijo de propio enriquecimiento, sumiendo a los trabajadores en la pobreza y la desesperación.

Una sociedad sin servicios sanitarios, sin defensa civil, sin infraestructuras, sin un sistema educativo que merezca ese nombre, sumida en la incapacidad de dar respuesta eficaz ante una gran catástrofe, con el cólera llevando la muerte por falta de agua potable. Y todo ello bajo el contror político y militar de las potencias capitalistas, son la mas tétrica imagen de lo que la barbarie del régimen imperialista neocolonial depara para todos los pueblos que caigan bajo su dominio absoluto.

Resalta el patetismo de quienes siendo conscientes de ésta realidad, desde una posición supuestamente de izquierda, sistemáticamente consienten en situarse al lado de los imperialistas que, sin escrúpulos, atacan a los países que como Cuba han logrado dar a su pueblo una vida y un desarrollo digno igualitario, en una sociedad socialista con infraestructuras y servicios públicos de calidad. Cuanto mas claman contra los países que realmente defienden los derechos humanos, como Cuba o Corea del Norte, alegando su tramposo concepto de "democracia", mas claramente muestran la barbarie que siembran a su paso.

Seamos conscientes de la realidad: o socialismo o barbarie. Ese sigue siendo el verdadero dilema de nuestro tiempo.

La libertad que prometió Walesa resultó ser solo para los curas fachas.

Con este escrito sobre Polonia, quiero mostrar que unas décadas de poder popular no son suficientes para consolidar las libertades obreras, duramente construidas sobre siglos de opresión ideológica y económica de las clases dominantes. Que el poder de los trabajadores debe sustentarse con su dictadura de clase hasta la destrucción de todo vestigio del viejo régimen de opresión, que en Polonia se mantuvo especialmente vivo en su reaccionaria tradición fundamentalista católica.



LA LIBERTAD QUE PROMETIO WALESA RESULTO SER SOLO PARA LOS CURAS FACHAS.


Desde que Lech Walesa llegó a la presidencia de Polonia en 1990, con apoyo de Reagan, la CIA, la señora Thatcher, el sumo sacerdote Juan Pablo II y el traidor confeso Gorbachov, la iglesia católica polaca empezó a quitarse la careta de defensora "de las libertades" y de la independencia de Polonia, para descubrir el verdadero rostro de lo que siempre ha sido y es: una secta oscurantista reaccionaria, tapadera de grandes negocios muy lucrativos para su jerarquía. Una secta siempre en vanguardia de la lucha contra el comunismo, la ciencia y el desarrollo de la humanidad, experta en el lavado de cerebro del pueblo.

De grandes negocios sabe mucho el "padre" redentorista Tadeusz Rydzyk quien en 1991 fundó la emisora fundamentalista católica Radio Marya, integrada por una cadena de radios diversas distribuidas por toda Polonia, teniendo en común su tenaz empeño de contaminar el espacio radioeléctrico polaco con su anticomunismo y su retrógrada intolerancia contra todo lo que es libertad de pensamiento y progreso social.

Radio Marya es la cabeza mas visible del imperio Rydzyk, que incluye el canal de TV "Trwam" y el diario "Nasz Dziennik". Con su cuartel general en la ciudad de Torun, cuenta también con una escuela de periodismo y la compañía telefónica "En familia", con la que los beatones polacos siempre se encuentran mas "cerca de Dios".

Ahora el imperio de este santo de la tan siempre cacareada "martir Polonia", pretende construir en Torun una enorme iglesia, réplica de la capilla vaticana usada por su jefe espiritual Juan Pablo II, a quien tanto debe por su inapreciable aporte a la causa de la conspiración contra la Polonia Socialista.

¿Pero no criticaba Tadeusz Rydzyk, desde Alemania donde residía, junto al sindicato Solidarnosz, los "privilegios de la burocracia" comunista?Pues no cabe la menor duda de que de esto sabe mucho el troskista Mandel, dirigente de la Cuarta Internacional, quien escribía en 1989 que " el gobierno de Solidarnosz es un triunfo para la clase obrera". Hoy entendemos esas palabras en clave celestial, pues semejante triunfo lo celebrarán los trabajadores polacos en la otra vida tras conocer por fin en ésta las maravillas del paro, la explotación y el endeudamiento hasta traspasar la linea de la pobreza de miles de familias que antes de la caida del comunismo no tenían la dicha de conocer.

Pero no solo de poder y buenos negocios vive la jerarquía ultraconservadora del episcopado polaco. También vive engordando su espíritu de recortes en las libertades que la clase trabajadora había disfrutado durante los años del poder popular: la abolición de la ley que permitía la interrupción del embarazo por causas sociales ha sido uno de sus principales logros en la desenfrenada carrera reaccionaria contra los derechos y libertades, especialmente en este caso, contra los de la mujer trabajadora.

La enseñanza obligatoria de la religión católica, la obligada presencia del crucifijo en los colegios públicos, la oposición al divorcio, a la investigación con celulas madre, a la fecundación in vitro..son ejemplos de lo que han traido a polonia quienes decían oponerse al "totalitarismo" comunista.

El conocido caso de la "Cruz de Kaczynsky" ha mostrado hasta qué punto el poder de la iglesia católica ha hecho sucumbir la separación de poderes ante el fundamentalismo religioso de ésta sucursal del Vaticano que es la iglesia católica polaca.

¿Era para alcanzar estas metas para lo que miles de trabajadores polacos fueron a la huelga en 1989 siguiendo las consignas de Solidarnosz? ¿Eran conscientes de que su movilización reintroduciría el régimen capitalista y con él vendría la ruina de la industria y la casi total liquidación de los servicios públicos?

El hecho es que el 90% del pueblo polaco se declara católico, que la iglesia ha tenido siempre una gran influencia social entre obreros, campesinos e intelectuales y que su quehacer ha estado siempre indisolublemente unido a los sectores nacionalistas, burgueses y terratenientes reaccionarios.

La contrarrevolución dirigida por Walesa que llegó a su punto de mayor éxito con la victoria de Solidarnosz en las elecciones de 1989, fue el triunfo de la coalición del nacional catolicismo polaco con el apoyo de toda la reacción mundial que, pocos meses despues, dio el poder a la vieja burguesía clerical polaca, tras conseguir arrastrar tras de sí a una parte importante de la clase trabajadora de su país. La iglesia recuperó los ingentes bienes y tierras que siempre había tenido y que habían sido expropiados y entregados al pueblo por el Poder Popular desde 1944.

Tal como afirmó el presidente del Parlamento Europeo, el polaco Jerzy Buzek: "En Polonia no hubieramos ganado sin la crucial ayuda de la iglesia" que siempre fue el núcleo de la fuerza anticomunista junto a la burguesía de la que siempre fue aliada.

Desde el mismo momento de la independencia del país en 1919, Stanislaw Grabski, ministro de educación y religión, planteaba que " Polonia debe preservarse como un Estado de gente polaca. Si fuera un Estado de polacos, judios, alemanes, rusinos, bielorusos, lituanos y rusos, perdería otra vez su independencia", clarificando la linea política del gobierno del Principe Pilsudski que veía la solución al problema de las nacionalidades en la imposición de los "valores polacos: idioma y religión", marcando las líneas de la polonización de los territorios ocupados en su expansión y ocupación de Bielorrusia.

Con semejante ideología está perfectamente explicado el exterminio de 20.000 soldados rojos internacionalistas hechos prisioneros por Pilsudski en 1920 durante la batalla, denominada por la historiografía clerical-burguesa polaca como "el milagro del Vístula", en la fracasada contraofensiva hacia Varsovia del Ejército Rojo.

El anticomunismo eclesiastico burgués siempre mantenido vivo con el "milagro" del caciquismo y los poderes que el hecho de ser la mayor propietaria de tierras de toda Polonia, dió siempre a la Iglesia, afianzó su alianza con el ejército incrementando su antisovietismo con la creación del AK (Armia Krajowa) en 1942, mas fuertemente anticomunista y antisoviética que antialemana, enfrentada con la Armya Ludowa (Ejército del Pueblo), apoyada por Moscú y que inició la reforma agraria y la expropiación de bienes burgueses y eclesiasticos en todos los territorios que fue liberando del dominio nazi, especialmente desde la creación del Comité Polaco de Liberación en 1944, en la ciudad de Lublín, aceptando en su programa la autodeterminación de los pueblos bielorrusos y ucraniano, en contraposición a la linea de polonización de la AK.

El Ejército del Pueblo no fue reconocido por la AK ni por el gobierno polaco en el exilio, que obedecía las órdenes de Londres y trataba al gobierno revolucionario de Lublín como usurpador y, agrupando a todos los partidos no comunistas, manifestaron a Londres su voluntad de combatir la "agresión" soviética.

De ésta manera, el jefe de la AK, Bor Conde Komorowski convenció a Londres de lo peligroso que era dejar la iniciativa a los comunistas si el Ejército Soviético liberaba Varsovia y decidió, con el consentimiento de Churchil, la precipitada insurrección en la capital para lograr ventajas políticas (impedir un gobierno comunista en Varsovia) e imponer condiciones a los soviéticos cuando éstos llegaran.

Pero la precipitada acción que llevó al fracaso a sus actores y a la posterior destrucción de la capital por la represión nazi,
ha querido ser justificado por el cinismo reaccionario burgués, haciendo responsable al Ejército Rojo de no lanzar antes la ofensiva contra Varsovia, cuando precisamente en éstos momentos(1 de agosto de 1944), los sovieticos habían llegado mas alla de sus recursos logísticos.

La AK siguió combatiendo al Ejército Popular, (AL) hasta su disolución oficial en 1945. Pero en la práctica siguió existiendo como tal o integrados sus miembros en varias organizaciones armadas anticomunistas, siendo la mas importante la NIE, que siguió la lucha armada con varios miles de catolico-fascistas aliados con el Ejército insurgente ucraniano, manteniendo acciones armadas anticomunistas de importante envergadura años despues de terminada la guerra mundial, como la emboscada en que murió Karol Swierczewski en 1947 siendo Viceministro de Defensa de Polonia, el famoso comandante Walter, internacionalista en España, jefe de la XIV Brigada Internacional asentada en Albacete.

Las organizaciones anticomunistas mantuvieron su lucha terrorista hasta bien entrados los años cincuenta, contando con el apoyo de la iglesia, y en 1956 encontraron buena ocasión para iniciar la famosa sublevación de Poznan que desde junio hasta noviembre se extendió a otras regiones. Dirigidos por miembros del NIE y WIN (Wolnosc i Niepodleglosdz-Libertad e independencia), fundada por el fascista Jan Rzepecki, junto a militantes de "Fuerzas Armadas Nacionales" y otros grupos terroristas, destruyeron sedes de la Milizia y de instalaciones de comunicacion en Bydgosz, asaltaron e incendiaron edificios públicos en Szcezin, la oficina del fiscal y el consulado soviético. En cientos de pueblos y ciudades, miles de nacional catolicos y fascistas asaltaron y asesinaron a decenas de miembros de los cuerpos de seguridad y militantes comunistas, recrudeciendose el sentimiento religioso y clerical. Se cantaban himnos religiosos, se pedía la liberación del cardenal Wyszinski y la reincorporación de obispos apartados de sus cargos por sus acciones provocadoras. Se pedía la reintroducción de la enseñanza religiosa y los crucifijos en las aulas. Las manifestaciones pedían el retorno del águila blanca a la bandera y el retorno de los uniformes tradicionales del ejército. Se pedía la ruptura con la URSS y se atacaban viviendas de sus militares. Se atacaron y destruyeron todos los monumentos del Ejército Rojo, destruidas las banderas y las estrellas rojas. En la Baja Silesia, donde vivían muchas tropas soviéticas, se hicieron intentos de asaltar sus casas.

Se estima que entre dos y tres mil militantes armados, pertenecientes a organizaciones derivadas de la AK, estuvieron a la vanguardia de los contrarrevolucionarios que, finalmente fueron reducidos por las fuerzas armadas populares Ludowe Wojsko Polskie.

Terminada la Guerra Mundial con la gran victoria del Ejército Soviético, el mantenimiento y la extensión de las conquistas socialistas, con la expropiación de la burguesía en Europa Central fue una dura tarea llevada a cabo por una dirección revolucionaria consecuente y militante con su centro en Moscú y Josef Stalin a la cabeza. El apoyo del Ejército Soviético heredero de la Revolución de Octubre a las fuerzas revolucionarias, comunistas y antifascistas locales de Polonia, junto al extraordinario esfuerzo de míticas organizaciones como la NKVD y la SMERSH, fueron los pilares sobre los que se sustentaban las libertades populares y el desarrollo socialista, nada fáciles de mantener y hacer avanzar en una sociedad ampliamente dominada tradicionalmente por el oscurantismo clerical-burgués y el nacionalismo reaccionario.

Tras la muerte de Stalin en 1953 y la posterior llegada de Gomulka al poder, se inició un camino, el llamado "desestalinización" que a la postre y tras diversos episodios de avances y retrocesos en la lucha de clases, dió lugar a la contrarrevolución de 1989 en la que las fuerzas reaccionarias consiguieron lo que siempre habían perseguido: destruir el socialismo real y las libertades populares en polonia, abriendo el camino al triunfo de la contrarrevolución burguesa en toda Europa y Rusia, demostrando que el debilitamiento de la dictadura del proletariado iniciado tras la muerte de Stalin, en la etapa de transición al comunismo y bajo presión de potencias imperialistas, trajo consigo la victoria de la restauración capitalista.

Pero el triunfo de Walesa enseguida mostró al pueblo trabajador sus verdaderas intenciones. Pronto quedó claro que Solidarnosz era una máscara que pretendía fundamentalmente devolver las propiedades y las tierras a sus antiguos dueños. Así, de los diez millones de afiliados que tenía Solidarnosz en 1989, pasó a solo uno en 1991.

En tan solo 20 años, Polonia ha pasado de ser la décima potencia mundial cuando pertenecía al Pacto de Varsovia, a ser el país con las regiones mas pobres de Europa (según informe de Eurostat de 2006) que, englobado en la OTAN, se ha convertido en un territorio abierto al imperialismo para amenazar a sus vecinos del Este.

En la nueva etapa histórica que comienza con la recuperación paulatina de la conciencia de clase del proletariado polaco, éste comienza a separarse de la influencia ideológica de la iglesia. Si el proletariado quiere avanzar, la iglesia ha de retroceder.

Para que los trabajadores polacos recuperen su libertad, han de empezar por hacer que los curas fachas queden relegados a los anales de la historia.

Revoluciones árabes y manipulación informativa.

1/2/2011


En las revoluciones que están teniendo lugar en Túnez y Egipto, van ya cientos de muertos a manos de las fuerzas represivas de sus odiados regímenes dictatoriales proimperialistas. Sin embargo, ninguna de esas víctimas ha sido resaltada en los medios de desinformación que tenemos la desgracia de soportar. Los telediarios procuran no poner ningún énfasis en la brutalidad de las acciones de la policía y la prensa diaria remarca otras cuestiones.

Nada parecido a lo ocurrido en 2009 en Irán, cuando tras las elecciones, se acusó al gobierno de Ahmadineyah de fraude electoral. Entonces, todos los telediarios, diarios y revistas, repitieron hasta la saciedad las imágenes de alguna de las víctimas ( muchas menos que ahora), vinculándolas a la "brutalidad" de la dictadura de Teherán, haciendo ver lo merecidas que ese país tiene las sanciones económicas impuestas por el imperilismo USA.

Ahora que el pueblo en masa de los países árabes se lanza a la calle contra los vasallos de EEUU-Israel-UE que les gobierna, sale ampliamente a la luz pública que esas dictaduras estan sostenidas desde hace décadas por las potencias "democráticas".

Sin ir mas lejos, Egipto es el país de toda la región que mas ayuda militar recibe de EEUU, después de Israel. Sin embargo, a la Cuba poseedora de los mejores servicios sociales de toda América, se le ha estado y se le sigue agrediendo sin el menor escrúpulo. ¿Que actitud tienen ante ello los profesionales de la comunicación del régimen capitalista? Simplemente ser el eco de las mentiras, otorgar las manipulaciones vertidas por los ideólogos y los mandamases de los gobiernos explotadores, que se sostienen en gran parte por el engaño al que tienen sometido a la mayoría del pueblo.

Y la manipulación de la opinión pública continúa sin recatarse en su descaro. Ahora los líderes occidentales como Obama, Sarkozy y otros se presentan como paladínes de una transición democrática y pacífica, queriendo arrebatar al pueblo lo que ya ha conseguido con sus propias fuerzas. Cínica actuación que, desgraciadamente, tiene todo el eco que les da la inmensa legión de periodistas e informadores deshonestos, a sueldo del engaño, sin tener la menor consideración y ningún respeto al derecho de los ciudadanos a una información veraz y no manipulada.

Mientras Lukasenko en Bielorusia se prepara para hacer frente a sanciones económicas de la UE, sus gobiernos apuntalan junto a Washington a las infames monarquías de la región del Golfo Pérsico.

Y mientras el delito de Hugo Chavez para hacerse merecedor de todas las críticas y presiones de los burgueses, es hacer partícipe a su pueblo de los beneficios del petróleo, los jeques y sultanes árabes mas reaccionarios que se enriquecen obscenamente, gozan de todo el apoyo de EEUU y sus comparsas de la Unión Europea.

En las impresionantes revoluciones que estamos contemplando éstos días en Tunez y Egipto, nuestros medios desinformativos parecen mostrar especial interés en ocultar el carácter nacional revolucionario de orientación socialista y antiimperialista que están teniendo las movilizaciones populares. Dan especial relevancia a trístemente famosos personajes como El Baradei ( el que fue director general de la Agencia Internacional de Energia Atómica, sabueso de presa en inspecciones en Irak, Irán y Corea del Norte, al que nunca se le ha visto inspeccionando instalaciones nucleares de Israel o EEUU), mientras callan ante el destacado papel de las fuerzas nasseristas, comunistas e islamistas revolucionarias. Nos quieren hacer ver que los pueblos árabes alzados contra los peones de Washington-Tel Aviv-Bruselas, quieren una "democracia" domesticada al gusto de los imperialistas.

Pero nada mas lejos de la realidad. Los asustados medios burgueses reflejan su estúpida perplejidad ante los acontecimientos, queriendo hacer creer que las masas luchando por expulsar a Mubarak, no luchan contra quien le ha sostenido durante 30 años.

No tengamos duda alguna: las masas tunecinas expulsando a Ben Alí, están luchando contra el imperialismo francés que le ha sostenido y el pueblo egipcio, levantándose contra el dictador Mubarak, está en acción contra el imperialismo yanki y el sionismo israelí que le han mantenido en el poder durante décadas y aun lo hacen hoy día, intentando ganar tiempo y maniobrar para no perder el control de Egipto, clave para sus intereses.

El carácter antiimperialista de las revoluciones árabes y la consiguiente próxima pérdida del control de Egipto por parte de EEUU-Israel, es ya mas que evidente. Y su orientación socialista se irá mostrando a medida que se consoliden las victorias populares, por mucho que los medios de desinformación de masas se esfuercen en ocultar.

Las mentiras mediáticas preceden a las intervenciones del imperialismo.

NO A LA INTERVENCIÓN IMPERIALISTA CONTRA LIBIA

Los levantamientos populares en los países árabes están poniendo en peligro el dominio imperialista en Norteáfrica y Oriente Medio, creando incertidumbre en Israel y Arabia Saudita.

Todos los esfuerzos de las potencias occidentales, que durante siglos colonizaron y explotaron brutalmente al pueblo árabe, se centran en impedir perder el control de la zona, absolutamente imprescindible para mantener la supremacía estratégica, el control de importantes fuentes energéticas y seguir teniendo la llave del tráfico de mercancias internacional a través del Canal de Suez.

Para cumplir estos objetivos, el Eje Washington -Tel Aviv han contado durante décadas con los regímenes vasallos a su servicio que ahora se tambalean. Son aquellos regímenes que los movimientos progresistas, tras las luchas descolonizadoras no pudieron derrocar, como los de Arabia, Jordania, Tunez y Marruecos y aquellos en los que, tras haber triunfado fuerzas progresistas, éstas retrocedieron y dieron de nuevo paso a gobiernos traidores a los intereses de sus propios pueblos, como en los casos de Argelia, Egipto y Yemen.

En aquellos países donde los movimientos populares de liberación no retrocedieron y mantuvieron su enfrentamiento con el imperialismo, como Irak, Irán, Libia, Siria y Palestina, el imperialismo no detiene su empeño de doblegarlos, incluso militarmente, tal como ha hecho en Irak, intenta permanentemente en Palestina, amenaza en Iran, ha intervenido militarmente repetidas veces, como en Líbano y, ahora puede encontrar la ocasión de hacer en Libia y poner bajo su dominio nuevamente las riquezas petrolíferas de ese país.

Los estrategas del imperio cuentan a su favor con su mejor arma: la desunión de los pueblos árabes e islámicos, sus históricos enfrentamientos tribales y de religión, de los que son casos dramáticos la guerra Iranoiraquí y las luchas entre los distintos pueblos libaneses,así como entre las distintas facciones palestinas, cuya unión se ve dificultada con la llegada al frente de la Autoridad Nacional Palestina del agente israelí Mahmud Abbas.

Pero cuentan en su contra con toda una historia de luchas populares contra los agravios y la rapiña que su dominio colonial sobre los pueblos del mundo árabe e islámico ha creado. Una historia de injusticia y odiosa dominación, contra la que ahora los pueblos estallan con una fuerza nunca vista.

De nuevo Libia está en el punto de mira. Miles de victimas en Tunez, Egipto, Yemen, Barhein..., no merecieron hacer aparecer en escena a ningún ministro burgués, ni mucho menos, merecieron una reunión del Consejo de "Seguridad".

Pero, en cambio, los acontecimientos en Libia, han hecho surgir repentinamente a toda esa coorte de habituales "defensores de los derechos humanos", que solo saltan a la escena cuando se trata de preparar el terreno para una intervención imperialista.

Todas las noticias de Libia son confusas, seguramente de forma malintencionada. No sabemos el carácter y orientación de los levantamientos populares, pero la falta de una alternativa socialista antiimperialista, la falta de potentes organizaciones comunistas, no ayuda a esclarecer la situación. Tampoco ayuda para nada la existencia de un líder errático, Gadafi, que lejos de avanzar en la revolución, hace tiempo que la detuvo, haciendola por tanto retroceder.

Tenemos que tener el claro convencimiento de que las masa árabes en su conjunto son profundamente antiimperialistas y que están hartas de dominio colonial de potencias extranjeras. Las masas arabes no aguantan ya ser gobernados por vasallos de otros países y ya hay signos de ello, como el permiso a pasar por el canal de Suez de las nuevas autoridades militares egipcias a barcos iranies con destino a Siria.

También en Irak muy pronto estallará la ira popular contra los ocupantes y su gobierno marioneta de Bagdad, apoyado por las fuerzas colaboracionistas kurdas que ya se han manchado en sangre del pueblo, reprimiendo sus manifestaciones, ante el silencio de los cínicos medios de desinformación al servicio de la manipulación del complejo militar-mediatico imperialista.

Así hemos de tener la certeza de que las masas alzadas en Libia son parte del gigantesco movimiento popular que agita a toda la Nación Árabe, desde Marruecos a la Península Arábiga, de manera que el posible derrocamiento de Gadafi no dará lugar a un gobierno proimperialista, sino a otro de carácter islámico, probablemente de tendencia proiraní, que las potencias imperialistas no permitirían consolidarse y contra el que ya estarían preparando el terreno mediatico para una intervención militar, que a su vez ejercería presión contra todos los movimientos revolucionarios en la zona.

En tal contexto, las fuerzas populares de todos los países deben oponerse con todos sus medios a cualquier intervención de las tropas imperialistas.

La inexistencia hoy día del polo de referencia hacia el socialismo que fue la URSS, dificulta la orientación política de los movimientos árabes hacia el socialismo, pero no su caracter antiimperialista, profundamente enraizado en todos los pueblos del mundo islámico.

La actual es una etapa de lucha democrática antiimperialista, que prepara un futuro avance que terminará consolidando la expulsión de las fuerzas neocoloniales y sus comparsas en todo el norte de Africa y Oriente Medio.

domingo, 22 de enero de 2012

93 aniversario de la creación del Ejército Rojo.

10/3/2011



93 ANIVERSARIO DE LA CREACION DEL EJERCITO ROJO

Este pasado mes de febrero de 2011, se cumplió el 93 aniversario de la creación del legendario e invencible Ejército Rojo de Obreros y Campesinos, dos veces en la historia salvador del Estado Soviético: venciendo a la intervención militar extranjera y a la contrarrevolución y sabotaje internos, durante la guerra civil, y derrotando al fascismo europeo con la Alemania nazi a la cabeza y al militarismo japonés, durante la Segunda Guerra Mundial.

Tras la victoria de la Revolución Proletaria de octubre de 1917, fue la Guardia Roja (los destacamentos, milicias y piquetes de obreros y soldados armados ) la encargada de defender el avance revolucionario y de dispersar a las fuerzas contrarrevolucionarias que intentaban devolver el poder al zar o al gobierno de Kerenski.

Pero a partir de la intensificación de las acciones contrarrevolucionarias y del inicio de la intervención internacional contra la Revolución, ésta se vio obligada a la creación de un ejército regular.

El 20 de enero de 1918, fue publicada la Decisión del Consejo de Comisarios del Pueblo
mediante la que:

- " Se constituye el Ejército Rojo de Obreros y Campesinos con los elementos mas conscientes y mejor organizados de las masas trabajadoras."

- " El ingreso en sus filas está abierto a todos los ciudadanos de la República Rusa, mayores de 18 años. Puede alistarse al Ejército Rojo todo aquel que esté dispuesto a entregar todas sus fuerzas y su propia vida para la defensa de las conquistas de la Revolución de Octubre, el poder de los Soviets y el Socialismo. Para ingresar a las filas del Ejército Rojo será imprescindible la aceptación previa de: comités militares u organizaciones populares democráticas, que constituyen la base del poder Soviético, de organizaciones profesionales o del partido o, al menos, de dos miembros de éstas organizaciones."

- " El órgano supremo de dirección del Ejército Obrero y Campesino será el Consejo de Comisarios del Pueblo. La jefatura y el mando directo de las fuerzas se concentra en el comisariado de guerra, dentro del que se constituye un organo especial de dirección colectiva".

El 23 de febrero de 1918 se dictó el llamamiento del Consejo de Comisarios del Pueblo y de la jefatura suprema del ejército "El Estado Socialista en peligro" que terminaba con las palabras: "Todos a las armas, a la defensa de la Revolución."

Enseguida decenas de miles de obreros, soldados y campesinos voluntarios acudieron al llamamiento de la dirección soviética. Muy pronto fueron cientos de miles los oprimidos que en pocos meses formaron el invencible escudo de acero que, salvando la Revolución de Octubre, consolidó el poder del primer Estado de Obreros y Campesinos de nuestra historia.

No existen palabras para describir lo épico de sus gestas, el heroismo de masas de sus combates en los que los proletarios rojos, pese a sus carencias y dificultades, supieron derrotar a los ejércitos del viejo orden apoyados por la intervención internacional.

Episodios de heroismo sin igual supieron escribir los combatientes bolcheviques también en el difícil frente de la lucha contra el aventurerismo anarco-pequeñoburgués y de la traición dirigidos por anarquistas y eseristas mencheviques que en marzo de 1921 se levantaron en Kronstadt contra el poder Soviético y, enarbolando banderas de ultraizquierda se colocaron en la misma trinchera de la reacción internacional.

Pero el Ejército Rojo, superando todas las dificultades, venció a los enemigos de la clase obrera, internos y externos y consolidó el joven Estado Soviético que, ante la derrota de la revolución europea, tuvo que prepararse para afrontar la esperada acometida de las fuerzas burguesas, mas poderosas que nunca tras el aplastamiento organizativo y político de la clase obrera en Europa.

Y no tardó en llegar. En 1941, la Alemania nazi, abanderando el fascismo mundial,
lanzó sus divisiones contra la Unión Soviética. Una vez mas el Ejército Rojo aglutinó al proletariado, vanguardia combatiente del pueblo soviético, dirigiendole a la mas grandiosa victoria militar de todos los tiempos, derrotando al fascismo y expropiando a la burguesía en casi medio mundo.

Mencion especial merecen el cerco de Leningrado y las gigantescas batallas de Moscú y Stalingrado, siendo ésta última el punto de inflexión en la guerra que llevó a la bandera Roja de la victoria a ondear en el Reichstag de Berlín.

Brillantes comandantes dirigieron las mas trascendentes victorias, como Voroshilov, Budionny, Tchapaev, Zhúkov, Vasilievski, Rokossovsky, Koniev y muchos otros.

Imposible no mencionar a Lev Trotsky, comisario de guerra desde 8/4/1918 hasta 26/1/1925, destacando su incansable esfuerzo en la organización del Ejército y la brillante dirección de grandes operaciones militares en amplios frentes de combate, destacándose en cuanto a su trascendencia política, el aplastamiento, junto con Tujachevsky, del conato contrarrevolucionario pequeñoburgués de Kronstadt y en cuanto a fracasos, destaca por su trascendencia estratégica, la derrota del Ejército Rojo en la batalla de Varsovia (13/8/1920-25/8/1920), que puso freno al avance de la revolución hacia centroeuropa.

La capacidad organizativo-militar de Lev Trotsky y su innegable aporte al triunfo en la guerra civil, sin embargo, no le impidieron cometer posteriormente la misma traición que los sublevados de Kronstadt contra la Rusia Soviética. Asumiendo posiciones pequeñoburguesas, adoptó similar actitud que aquellos que en 1921 él mismo aplastó en la mítica fortaleza del Báltico, e inició una lucha frontal contra el gobierno soviético, en un momento histórico en que las potencias burguesas se orientaban hacia el fascismo y la agresión a la URSS. De esta manera, Trotsky, pasó de ser apoyo en la construcción de la Rusia soviética, a enemigo de su gobierno, en la mas dramática contradicción dialéctica abierta en el partido Bolchevique. Pero en aquellos difíciles momentos, a pesar de la muerte de Lenin, el Partido contaba con cuadros inquebrantables, curtidos revolucionarios no dispuestos a entregar lo duramente conseguido ni a claudicar ante la burguesía internacional. Con Stalin a la cabeza, la movilización del partido supo neutralizar valientemente el intento troskista de hacer retroceder al partido bolchevique y abrir el camino a la restauración capitalista.

Después de la guerra civil, muchos de los oficiales y comandantes zaristas que, bajo estrecha supervisión del comisariado político bolchevique, habían hecho realidad la derrota de la guardia blanca, y muchos otros jefes y mandos, fueron manifestando sus posiciones claudicadoras pequeñoburguesas, muchos en concordancia con su origen de oficiales zaristas y otros simplemente influenciados por la ideología "eserista" contrarrevolucionaria, a los que la traición de Trotski vino a dar cobertura política y organizativa con su "oposición de izquierda". De ésta manera en los años 30, el Ejército Rojo y buena parte del partido bolchevique, se encontraban en una peligrosa situación que amenazaba seriamente el futuro de la Unión Soviética.

Ante ésta situación, y en el dificil contexto internacional de la época, la reestructuración del ejército fué, simplemente, una necesidad imperiosa que se tenía que hacer para salvar la URSS como potencia revolucionaria en el camino hacia el comunismo.

Y acometer tal ingente tarea, fue la gran decisión histórica de Stalin, su mas trascendente actuación que consiguió enderezar el rumbo de la revolución marcado por Lenin desde el Gran Octubre Rojo. Y su éxito en la regeneración del Ejército y el Partido fue el duro golpe histórico que la contrarrevolución y sus adláteres socialdemocrátas tuvieron que encajar, quedándoles el único recurso a la calumniosa propaganda contra las denominadas por la historiografía burguesa "purgas de Stalin".

Libres Ejército y Partido de los elementos vacilantes o abiertamente hostiles en la construcción socialista, la dirección del Ejército Rojo siendo Iosif Stalin su comandante supremo, fortaleció su carácter obrero y su determinación revolucionaria de hacer frente a cualquier previsible agresión de las potencias burguesas y fascistas, de las que el Pacto Antikomintern era la punta del iceberg. Aunque la capacidad operativa del ejército quedó provisional, pero inevitablemente debilitada, su dirección y fortaleza revolucionarias se afianzaron definitivamente.

El triunfo final sobre el fascismo europeo fue la culminación de la mas brillante campaña militar que fuerza armada alguna haya conseguido, imposible de lograr sin una comandancia operativa segura de la victoria del socialismo.

Pero el que en su origen fue Ejército Rojo de Obreros y Campesinos y posteriormente Ejército Soviético, surgió como necesidad para salvar la Revolución amenazada por los agresores internos y externos. Los obreros revolucionarios nunca quisieron la guerra, siempre lucharon por la paz, por el pan, por la tierra, por una sociedad justa sin opresores ni oprimidos. Tuvieron que luchar y lo hicieron. Tuvieron que resistir la brutal acometida de los poderosos del mundo y en ese desigual combate, vencieron.

Su heroismo, sus éxitos y fracasos, su lucha por la causa de la liberación de la humanidad, el sacrificio de generaciones de combatientes por la abolición de la opresión, fueron toda una epopeya como jamás conoció la historia. Es por ello que sus logros e ideales seguirán siendo bandera de lucha de los pueblos del mundo en las futuras batallas que serán decisivas, hasta la victoria del comunismo.

Libia vencerá.

20/3/2011


KTV reproduce la transmisión del canal de la Televisión Libia en el que se hace el llamamiento a todo el pueblo a la resistencia contra la agresión.
http://www.krasnoe.tv/node/8894

Las emisoras de TV libia son objetivo prioritario de las bombas agresoras, tal como lo fueron en Belgrado y en todos los países que no claudicaron ante los canallas yankis y sus marionetas, pues el régimen totalitario y criminal de los imperialistas no puede soportar que nadie se levante contra sus mentiras, sus infamias y sus designios, que no son otros mas que la recolonización de Libia y evitar el necesario giro panárabe y socialista de los movimientos populares en los países controlados por los lacayos del imperialismo como Barhein, Arabia Saudi, Egipto, Yemen, Jordania, Tunez, Emiratos, Marruecos..

Arabia Saudí acaba de invadir Barhein ahogando en sangre el levantamiento de su pueblo, sin que el hecho merezca especial atención en los medios de desinformación de masas, al servicio como siempre, de la mentira y la manipulación.

La invasión de Barhein por tropas saudies es un hecho estratégimente importante, que muestra un cambio significativo en la situación mundial: el ejército imperial yanki parece estar al límite de sus fuerzas de intervención y necesita que sus misiones las realicen ejércitos vasallos. Un indicador de ello es la escalada en la participación de fuerzas de países europeos como Francia, Inglaterra, Italia y España. El imperialismo, a medida que abre nuevos frentes para ejecutar su papel de gendarme mundial, necesita implicar mas fuerzas y ello le crea nuevos problemas de organización y división en sus propias filas. Su crisis económica hace que sus líderes no se atrevan al reclutamiento forzoso en EEUU para desplegar tropas terrestres en otros frentes que los ya existentes.

También informa KTV que a las tres horas de iniciarse el criminal ataque contra la Gran Yamahiriya Arabe y Socialista de Libia, representantes de diversas organizaciones comunistas en Moscú se dirigieron a la embajada de Francia a mostrar su condena a ésta nueva agresión de los gendarmes imperialistas: organización de Moscú del Partido Comunista de la Federación Rusa, Partido de los Obreros Revolucionarios y Unión de Juventudes Comunistas de Moscú.
http://www.krasnoe.tv/node/8884

La cobarde abstención del gobierno del Kremlim, es una muestra del temor que los herederos de los traidores que destruyeron la URSS, tienen a su propio pueblo. Esperan asustados el momento en que las masas soviéticas se levanten por la reconstrucción de la Unión Soviética. En este camino, los oligarcas rusos saben que tendrán que contar con el apoyo de la OTAN para reprimir a su propio pueblo.

El terrorismo imperialista no triunfará.

27/3/2011


Los compañeros de Televisión Roja (KTV) reproducen de la televisión libia, imágenes del entierro de las primeras víctimas civiles, asesinadas por los bombardeos de esa coalición de países dirigidos por gobiernos mal llamados "civilizados", que están llevando la muerte y la destrucción al gran país norteafricano.
http://www.krasnoe.tv/node/9012

El criminal ataque a Libia es una contraofensiva de los jefes del imperio, pues saben que la mejor defensa es el ataque. Su brutal despliegue de fuerza es la furiosa respuesta al fracaso de sus intentos de derrocar el gobierno de la Yamahiríya, para coaccionar a todos los pueblos árabes progresistas antiimperialistas que se levantan contra los pérfidos vasallos que han gobernado para los intereses de las potencias coloniales, sumiendo en el subdesarrollo y la opresión a sus propios pueblos.

Esta contraofensiva imperialista, por el momento, adquiere su máxima expresión en el cobarde bombardeo a Libia, desde barcos, submarinos y aviones, pero está actuando en todos los frentes posibles y con los principales medios de que dispone el imperialismo en la fase actual de la lucha, en la que los servicios de operaciones especiales están cobrando gran relevancia por su eficacia relativa, ya que consiguen éxitos importantes sin necesidad de grandes medios bélicos, mucho mas costosos y aparatosos ante la opinión pública.

Así, el surgimiento de los primeros ataques y captura de ciudades en Libia, sin que los medios de propaganda del régimen imperialista pudieran presentar ni una sola demostración popular, fueron obra de fuerzas especiales de los países agresores, en colaboración con sectores golpistas dentro del gobierno y el ejército libios.

De igual manera, las potencias accidentales están tratando de conseguir abrir brecha en Siria, para lo que cuentan, además de con sus fuerzas operacionales clandestinas (terroristas), con el apoyo de seguidores locales, reaccionarios, traidores y proimperialistas que despliegan gran virulencia en sus acciones, altamente motivados por la elevada moral de victoria que la intervención militar imperial les provee.

Ahora Siria debe abortar por todos los medios los intentos de desestabilizarla. Y para ello tendría que evitar caer en una actitud defensiva. Nada mejor contra los intentos de sabotaje del imperialismo que apoyar la resistencia antinorteamericana en Irak, apoyar la resistencia en Gaza y apoyar decididamente al gobierno de Gadafi en Libia.

Una vez mas, en la aguda situación actual, los generales del imperio explotan hábilmente todas las divisiones existentes en el mundo árabe, de manera que podemos decir, que la fuerza de los imperialistas y sus reaccionarios apoyos locales, no estriba en su poder, sino en la debilidad que las divisiones y los enfrentamientos fratricidas dan a las masas árabes e islámicas que hasta el momento, han sido incapaces de dotarse de un programa político claro y unificado de independencia y liberación nacionales.

No cabe la menor duda que la política de Nasser fue el primer y mas amplio intento de lograr ese objetivo histórico que, a la postre, la desintegración de la URSS, vino a cercenar definitivamente.

Pero si las masas árabes progresistas no pudieron lograr sus objetivos históricos en las pasadas décadas, tarde o temprano lo conseguirán. Y los levantamientos actuales contra las marionetas imperialistas, asi como la resistencia contra la intervención de las potencias, es un episodio mas de la lucha de clases que, como tarea histórica justa que es, dará ocasión de grandes avances en la conciencia y organización populares.

Las maniobras, el terrorismo y las fuerzas militares imperialistas, por poderosas que parezcan, no podrán evitar el avance de las organizaciones de liberación nacional, antiimperialistas y progresistas. Cuanto mas intervengan las potencias occidentales, mas odio y resistencia contra sus siniestros planes neocoloniales inspirarán entre las masas.

El viento de querra que las aves de rapiña imperiales extienden desde Libia a Afganistán, ya está levantando la tempestad que terminará arrasándolas.