10/3/2011
93 ANIVERSARIO DE LA CREACION DEL EJERCITO ROJO
Este pasado mes de febrero de 2011, se cumplió el 93 aniversario de la creación del legendario e invencible Ejército Rojo de Obreros y Campesinos, dos veces en la historia salvador del Estado Soviético: venciendo a la intervención militar extranjera y a la contrarrevolución y sabotaje internos, durante la guerra civil, y derrotando al fascismo europeo con la Alemania nazi a la cabeza y al militarismo japonés, durante la Segunda Guerra Mundial.
Tras la victoria de la Revolución Proletaria de octubre de 1917, fue la Guardia Roja (los destacamentos, milicias y piquetes de obreros y soldados armados ) la encargada de defender el avance revolucionario y de dispersar a las fuerzas contrarrevolucionarias que intentaban devolver el poder al zar o al gobierno de Kerenski.
Pero a partir de la intensificación de las acciones contrarrevolucionarias y del inicio de la intervención internacional contra la Revolución, ésta se vio obligada a la creación de un ejército regular.
El 20 de enero de 1918, fue publicada la Decisión del Consejo de Comisarios del Pueblo
mediante la que:
- " Se constituye el Ejército Rojo de Obreros y Campesinos con los elementos mas conscientes y mejor organizados de las masas trabajadoras."
- " El ingreso en sus filas está abierto a todos los ciudadanos de la República Rusa, mayores de 18 años. Puede alistarse al Ejército Rojo todo aquel que esté dispuesto a entregar todas sus fuerzas y su propia vida para la defensa de las conquistas de la Revolución de Octubre, el poder de los Soviets y el Socialismo. Para ingresar a las filas del Ejército Rojo será imprescindible la aceptación previa de: comités militares u organizaciones populares democráticas, que constituyen la base del poder Soviético, de organizaciones profesionales o del partido o, al menos, de dos miembros de éstas organizaciones."
- " El órgano supremo de dirección del Ejército Obrero y Campesino será el Consejo de Comisarios del Pueblo. La jefatura y el mando directo de las fuerzas se concentra en el comisariado de guerra, dentro del que se constituye un organo especial de dirección colectiva".
El 23 de febrero de 1918 se dictó el llamamiento del Consejo de Comisarios del Pueblo y de la jefatura suprema del ejército "El Estado Socialista en peligro" que terminaba con las palabras: "Todos a las armas, a la defensa de la Revolución."
Enseguida decenas de miles de obreros, soldados y campesinos voluntarios acudieron al llamamiento de la dirección soviética. Muy pronto fueron cientos de miles los oprimidos que en pocos meses formaron el invencible escudo de acero que, salvando la Revolución de Octubre, consolidó el poder del primer Estado de Obreros y Campesinos de nuestra historia.
No existen palabras para describir lo épico de sus gestas, el heroismo de masas de sus combates en los que los proletarios rojos, pese a sus carencias y dificultades, supieron derrotar a los ejércitos del viejo orden apoyados por la intervención internacional.
Episodios de heroismo sin igual supieron escribir los combatientes bolcheviques también en el difícil frente de la lucha contra el aventurerismo anarco-pequeñoburgués y de la traición dirigidos por anarquistas y eseristas mencheviques que en marzo de 1921 se levantaron en Kronstadt contra el poder Soviético y, enarbolando banderas de ultraizquierda se colocaron en la misma trinchera de la reacción internacional.
Pero el Ejército Rojo, superando todas las dificultades, venció a los enemigos de la clase obrera, internos y externos y consolidó el joven Estado Soviético que, ante la derrota de la revolución europea, tuvo que prepararse para afrontar la esperada acometida de las fuerzas burguesas, mas poderosas que nunca tras el aplastamiento organizativo y político de la clase obrera en Europa.
Y no tardó en llegar. En 1941, la Alemania nazi, abanderando el fascismo mundial,
lanzó sus divisiones contra la Unión Soviética. Una vez mas el Ejército Rojo aglutinó al proletariado, vanguardia combatiente del pueblo soviético, dirigiendole a la mas grandiosa victoria militar de todos los tiempos, derrotando al fascismo y expropiando a la burguesía en casi medio mundo.
Mencion especial merecen el cerco de Leningrado y las gigantescas batallas de Moscú y Stalingrado, siendo ésta última el punto de inflexión en la guerra que llevó a la bandera Roja de la victoria a ondear en el Reichstag de Berlín.
Brillantes comandantes dirigieron las mas trascendentes victorias, como Voroshilov, Budionny, Tchapaev, Zhúkov, Vasilievski, Rokossovsky, Koniev y muchos otros.
Imposible no mencionar a Lev Trotsky, comisario de guerra desde 8/4/1918 hasta 26/1/1925, destacando su incansable esfuerzo en la organización del Ejército y la brillante dirección de grandes operaciones militares en amplios frentes de combate, destacándose en cuanto a su trascendencia política, el aplastamiento, junto con Tujachevsky, del conato contrarrevolucionario pequeñoburgués de Kronstadt y en cuanto a fracasos, destaca por su trascendencia estratégica, la derrota del Ejército Rojo en la batalla de Varsovia (13/8/1920-25/8/1920), que puso freno al avance de la revolución hacia centroeuropa.
La capacidad organizativo-militar de Lev Trotsky y su innegable aporte al triunfo en la guerra civil, sin embargo, no le impidieron cometer posteriormente la misma traición que los sublevados de Kronstadt contra la Rusia Soviética. Asumiendo posiciones pequeñoburguesas, adoptó similar actitud que aquellos que en 1921 él mismo aplastó en la mítica fortaleza del Báltico, e inició una lucha frontal contra el gobierno soviético, en un momento histórico en que las potencias burguesas se orientaban hacia el fascismo y la agresión a la URSS. De esta manera, Trotsky, pasó de ser apoyo en la construcción de la Rusia soviética, a enemigo de su gobierno, en la mas dramática contradicción dialéctica abierta en el partido Bolchevique. Pero en aquellos difíciles momentos, a pesar de la muerte de Lenin, el Partido contaba con cuadros inquebrantables, curtidos revolucionarios no dispuestos a entregar lo duramente conseguido ni a claudicar ante la burguesía internacional. Con Stalin a la cabeza, la movilización del partido supo neutralizar valientemente el intento troskista de hacer retroceder al partido bolchevique y abrir el camino a la restauración capitalista.
Después de la guerra civil, muchos de los oficiales y comandantes zaristas que, bajo estrecha supervisión del comisariado político bolchevique, habían hecho realidad la derrota de la guardia blanca, y muchos otros jefes y mandos, fueron manifestando sus posiciones claudicadoras pequeñoburguesas, muchos en concordancia con su origen de oficiales zaristas y otros simplemente influenciados por la ideología "eserista" contrarrevolucionaria, a los que la traición de Trotski vino a dar cobertura política y organizativa con su "oposición de izquierda". De ésta manera en los años 30, el Ejército Rojo y buena parte del partido bolchevique, se encontraban en una peligrosa situación que amenazaba seriamente el futuro de la Unión Soviética.
Ante ésta situación, y en el dificil contexto internacional de la época, la reestructuración del ejército fué, simplemente, una necesidad imperiosa que se tenía que hacer para salvar la URSS como potencia revolucionaria en el camino hacia el comunismo.
Y acometer tal ingente tarea, fue la gran decisión histórica de Stalin, su mas trascendente actuación que consiguió enderezar el rumbo de la revolución marcado por Lenin desde el Gran Octubre Rojo. Y su éxito en la regeneración del Ejército y el Partido fue el duro golpe histórico que la contrarrevolución y sus adláteres socialdemocrátas tuvieron que encajar, quedándoles el único recurso a la calumniosa propaganda contra las denominadas por la historiografía burguesa "purgas de Stalin".
Libres Ejército y Partido de los elementos vacilantes o abiertamente hostiles en la construcción socialista, la dirección del Ejército Rojo siendo Iosif Stalin su comandante supremo, fortaleció su carácter obrero y su determinación revolucionaria de hacer frente a cualquier previsible agresión de las potencias burguesas y fascistas, de las que el Pacto Antikomintern era la punta del iceberg. Aunque la capacidad operativa del ejército quedó provisional, pero inevitablemente debilitada, su dirección y fortaleza revolucionarias se afianzaron definitivamente.
El triunfo final sobre el fascismo europeo fue la culminación de la mas brillante campaña militar que fuerza armada alguna haya conseguido, imposible de lograr sin una comandancia operativa segura de la victoria del socialismo.
Pero el que en su origen fue Ejército Rojo de Obreros y Campesinos y posteriormente Ejército Soviético, surgió como necesidad para salvar la Revolución amenazada por los agresores internos y externos. Los obreros revolucionarios nunca quisieron la guerra, siempre lucharon por la paz, por el pan, por la tierra, por una sociedad justa sin opresores ni oprimidos. Tuvieron que luchar y lo hicieron. Tuvieron que resistir la brutal acometida de los poderosos del mundo y en ese desigual combate, vencieron.
Su heroismo, sus éxitos y fracasos, su lucha por la causa de la liberación de la humanidad, el sacrificio de generaciones de combatientes por la abolición de la opresión, fueron toda una epopeya como jamás conoció la historia. Es por ello que sus logros e ideales seguirán siendo bandera de lucha de los pueblos del mundo en las futuras batallas que serán decisivas, hasta la victoria del comunismo.
domingo, 22 de enero de 2012
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